La construcción original de Bioalqueria se realizó mediante las técnicas constructivas habituales del momento (1915). Los métodos ancestrales de la estructura original, combinando materiales naturales, son un ejemplo de sostenibilidad (cuando este termino no existía) y eficiencia energética (otro termino desconocido en aquella época).
A continuación, te explicamos en detalle tres de los elementos clave de esta arquitectura tradicional: los muros de mampostería, los pilares de ladrillo macizo y el suelo de piedra de río prensada.
Muros de mamposteria: Fortaleza y aislamiento natural
La estructura original de la casa se caracteriza por sus robustos muros de mampostería de piedra. Esta técnica constructiva tradicional consiste en levantar los muros uniendo piedras de diversos tamaños, conocidas como mampuestos, con una argamasa que actúa como aglomerante .
A diferencia de la construcción en «piedra seca», que prescinde de cualquier mortero y basa su estabilidad en el encaje preciso de las piedras , la mampostería utiliza una mezcla de cal y arena para unir los elementos y conferir solidez al conjunto.
Los muros de mampostería son extremadamente resistentes y perdurables, capaces de soportar cargas importantes y las inclemencias del tiempo. Históricamente, esta técnica aprovechaba la piedra disponible en la zona, un recurso abundante y económico que definía el carácter de la arquitectura regional.
Para la construcción, se seleccionan piedras de diferentes formas y tamaños y se asientan sobre hiladas de mortero. A menudo, se utilizan piedras más pequeñas o fragmentos (ripios) para rellenar los huecos entre las más grandes, asegurando así una mayor estabilidad y una traba correcta de la estructura .
Esta técnica confiere a la casa no solo su sólida estructura, aunque presenta el problema de la humedad capilar, que ya hemos tratado en otro artículo. Puedes ver una muestra de este sistema en la cata que hemos realizado del muro que se ve en el patio.
Estructura con pilares de ladrillo macizo, jacenas y vigas
Para complementar la estructura de los muros de mamposteria y soportar las cargas del edificio, se utilizan pilares de ladrillo de cerámica macizo. Estos ladrillos se fabrican a partir de arcilla cocida a altas temperaturas, lo que les confiere una gran resistencia y durabilidad.
El ladrillo macizo se produce moldeando arcilla y sometiéndola a un proceso de cocción en hornos. Este tratamiento le otorga una alta densidad y una notable capacidad para soportar peso (resistencia a la compresión). A diferencia de los ladrillos huecos, su interior es completamente sólido, lo que los hace ideales para elementos estructurales como los pilares. Puedes ver una muestra en el WC de la planta superior.
En la construcción original de Bioalqueria, estos pilares sirven como soporte fundamental para las dos jacenas: una cuadrada en la primera planta y otra redonda para la cubierta.
Completaba la estructura de Bioalqueria el entramado de vigas que soportaban los revoltones del primer forjado, que en un primer momento queríamos conservar pero fue imposible por estar muy deterioradas; y el entramado de la cubierta, de troncos redondos y el cañizo que soportaba las tejas que hemos recuperado para la cubierta actual.
A pesar de que no fue posible la recuperación de estos elementos estructurales, hemos reconstruido Bioalqueria con la misma técnica pero actualizada: las jacenas y vigas son de madera estructural, con los coeficientes técnicos correspondientes, y los revoltones, los hemos actualizado poniéndolos de cerámica.
Suelo de piedra de río prensada con arena.
El suelo era EL elemento distintivo que más me enamoraba de la casa, realizado con piedra de río prensada con arena. Esta técnica tradicional aprovecha los recursos naturales del entorno para crear una superficie resistente, duradera y de gran belleza, aunque desgraciadamente no hemos podido conservar: debíamos acometer las canalizaciones inexistentes y aumentar la cota del suelo por la accesibilidad de la casa
Pero, ¿como se realizaba este suelo?
Se seleccionan piedras de río de tamaño similar y se colocan cuidadosamente sobre una base de arena nivelada. Posteriormente, se rellenan las juntas entre las piedras con más arena y se compacta toda la superficie, creando un pavimento firme y estable. El uso de piedras de río aporta una belleza orgánica y única, donde cada piedra tiene una forma y un color distintos.
La reconstrucción de Bioalqueria quiere ser un homenaje a estas técnicas tradicionales, actualizadas a las necesidades del SXXI, lo que nos ha llevado a conseguir una casa ecológica, sostenible y prácticamente sin emisiones.


